A propósito de las terribles inundaciones en Australia, la revista Risk Frontiers de la Macquarie University ha publicado en su último número (Abril 2011) una lista de 12 puntos que se deben tener en cuenta para mejorar el manejo de futuras inundaciones. La lista fue escrita por Dr. Chas Keys, antiguo subdirector del Servicio de Atención de Emergencias del estado de New South Wales.
Voy a incluir una traducción libre de esta lista a continuación, pues considero que son aplicables a cualquier área del mundo sujeta a inundaciones:
1. Deje de ver las inundaciones como un enemigo al que se debe vencer y adáptese para ellas.
La principal lección que debemos asimilar es que las inundaciones no se pueden eliminar completamente o controlar hasta su total desaparición. La construcción de nuevos embalses o diques (jarillones) no necesariamente solucionará el problema, aunque pueden ser parte de la solución. Si queremos disfrutar de las rondas de los ríos, debemos ajustar nuestras vidas y costumbres comprendiendo que esas zonas se inundarán de vez en cuando. En corto plazo deberíamos aprender a vivir con la amenaza de las inundaciones.
2. Comprenda que no hay una solución única, sencilla y simple para las inundaciones.
Las estrategias para el manejo de las planicies de inundación deben ser definidas considerando las particularidades de cada zona a proteger y deberían incluir múltiples acciones y tipos de obras de mitigación. Sin embargo una estrategia que haya funcionado en un lugar en particular no necesariamente significa que solucionará las inundaciones en otro. Las medidas de mitigación no son aplicables a todos los sitios por igual.
3. Asegúrese que todas las instituciones involucradas en el manejo y uso del agua y los ríos trabajan en la misma dirección.
No se pueden tener alcaldías que promuevan el desarrollo de zonas con alto riesgo de inundación y al mismo tiempo esperar que las aseguradoras cubran a estas propiedades. De la misma manera, no es inteligente autorizar la construcción de hospitales, colegios o residencias de ancianos en zonas inundables y luego simplemente pedir a los servicios de atención de emergencia la rápida evacuación de estas edificaciones y sus ocupantes por medio de complejas y riesgosas operaciones de salvamento cuando las inundaciones se presenten.
4. Elimine cualquier construcción o edificación existente en las áreas más propensas a inundarse.
Edificios que bloqueen el flujo de los rios o construcciones que se inunden frecuentemente no deberían estar allí. Estos errores del pasado deberían ser corregidos.
5. Evite el incremento gradual de la exposición de la comunidad ante las inundaciones.
La continua presión para construir en zonas bajas, propensas a inundaciones, que reciben las alcaldías pueden cambiar su visión sobre esas áreas. Con el paso del tiempo, la gente olvida las inundaciones, la comunidad cree que este problema ya se ha “solucionado”, y los gobiernos locales comienzan a autorizar construcciones en estas zonas, aumentando el grado de exposición del municipio a este riesgo natural. En un mundo ideal, las zonas historicamente inundables deberían conservar las limitaciones para su uso con el paso de los años.
6. Cree mapas con las rondas de los ríos y sus planicies de inundación y divúlgelos ampliamente entre la comunidad.
Los constructores, planificadores, propietarios, compradores y las aseguradores necesitan información pública sobre los efectos de las inundaciones en el terreno con diferentes niveles de severidad (por ejemplo, asociados con diferentes niveles del río o periodos de retorno). Estos mapas son la pieza central para el manejo eficiente de las zonas inundables.
7. Enseñe a la gente a utilizar las alertas de inundación para sus propios intereses y necesidades.
La gente necesita saber que significan los diferentes niveles de alertas en relación a sus propiedades y actividades cotidianas y recordar permanentemente cuáles son las acciones que deben tomar antes de alarmarse al ver las aguas de la inundación en sus pies. Este aspecto es crucial a la hora de crear una eficiente estrategia para el manejo de las inundaciones por parte de la comunidad.
8. Mantenga señales recordatorias sobre las inundaciones y sus posibles efectos en el terreno, especialmente en áreas propensas a inundaciones rápidas (“flash floods”).
Se necesitan señales y avisos que adviertan claramente a la gente del peligro de inundaciones y que indiquen lo que deben hacer cuando haya una lluvia muy intensa o cuando las aguas comiencen a crecer. Marcas en el terreno o edificios que muestren los niveles que el río alcanzó durante sus grandes inundaciones históricas son necesarias para recordar a la comunidad la amenaza existente.
9. Invierta en mitigación para ahorrar en reparación.
Los sistemas de atención de desastres y ayuda a los damnificados son por lo general lentos, muy costosos e ineficientes. Reducir el problema con antelación será siempre la mejor alternativa.
10. Evite minimizar las amenazas por inundaciones.
Las inundaciones son muy costosas, pero el mercado inmobiliario, los administradores municipales y sus sectores asociados frecuentemente minimizan la amenaza y crean un ambiente de confianza para desarrollar nuevos proyectos en zonas inapropiadas. Educar la comunidad para comprender y entender los efectos de las inundaciones normalmente es opuesto a estos intereses. Además, las alertas y evacuaciones preventivas pueden ser percibidas algunas veces como innecesarias o exageradas debido al impacto económico negativo que pueden tener sobre la zona afectada a corto plazo.
11. Haga consideraciones públicas acerca de la seguridad en los procesos relacionados con el uso y desarrollo del suelo.
Las entidades de atención de emergencias y las encargadas del manejo hídrico y ambiental de la cuenca hidrológica deberían tener participación en la definición de los usos de suelo y actividades autorizadas en las zonas potencialmente inundables. Los umbrales técnicos para la determinación de ocupación del terreno (ancho de ronda del río o caudales de diseño) deberían ser adaptadas a cada sitio en particular.
12. Donde la construcción en rondas de ríos y zonas inundables sea inevitable, construya de una forma compatible con las inundaciones.
Eso significa usar materiales y técnicas de construcción adecuados. Por ejemplo, no se deberían utilizar lozas de suelo, grandes ventanas o puertas acristaladas en las plantas bajas, o hacer paredes en materiales que no puedan ser sumergidos como maderas contrachapadas o placas de yeso.
En definitiva, aspectos muy interesantes y aplicables a Colombia, España y por supuesto Australia.
